Mi vida parte 6: Camino de Santidad II

Me hice monaguillo, disfruté bastante de esa etapa, ¿para qué negarlo?

Recuerdo que como casi todo lo que hago, le cogí mucha ilusión; seré realista más que ilusión era vicio. Mi primera semana como monaguillo creo que fui todos los días a misa de hecho algún día más de una.

Si algo tenia de bueno, eran las excursiones, convivencias y paseos. Simplemente geniales.

Tuve muchas experiencias y anécdotas, conocí a mucha gente.

Los domingos a la mañana teníamos la reunión semanal, de 7 a 10 hacíamos deporte(si en RD la gente suele madrugar) de 10 a 10.30 teníamos la reunión y las 10.30 todos a la misa y luego cada uno a casa.

Con el tiempo me fue gustando cada vez más el rollo iglesia, curas y demás. Decidí (no sé si decidir es la palabra correcta, con 12 o 13 años…) entrar a formar parte del grupo vocacional ( es el grupo de chavales y chavalas, que les molaba la vida religiosa…)

Me imagino que ahora mismo la gente que me conoce pensará: Asdrúbal ¿cura?, si. Y yo astronauta.

Total, empecé a frecuentar el grupo vocacional, a ir a sus reuniones….etc. Participe en las llamadas etapas vocacionales que eran una serie de convivencias que se realizaban cada tres meses en las cuales recibías como una preparación para entrar al Aspirantado (hablaré de esto más adelante…)

Por hoy ya vale de chapa, hasta otra amigos


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